maomeno

Cuotas sin interés: cuándo conviene y cuándo no

Que no tengan interés no significa que sean gratis: pagás con pesos futuros que valen menos. Te mostramos cuándo conviene.

Tasas y financiamiento

"Sin interés" no es lo mismo que "gratis"

Que una tarjeta no te cobre interés no significa que pagar de contado o en cuotas te dé exactamente lo mismo. Hay una diferencia real entre las dos, aunque nadie te la muestre en el resumen: cuando financiás en cuotas, en los hechos es el comercio —o el banco que emite la tarjeta— el que te está dando crédito a vos, dejándote pagar más tarde el mismo total en pesos que pagarías hoy si fueras de contado. Mientras tanto, esos $100.000 que todavía no entregaste siguen siendo tuyos: podés dejarlos quietos, protegidos de la inflación en un plazo fijo o un fondo, o simplemente disponibles para otra cosa que aparezca.

Esa diferencia —tener la plata vos en vez de entregarla toda de una— vale algo si, mientras la tenés, te rinde o te ahorra algo: la inflación que no te come el poder de compra, el interés de un plazo fijo o un fondo, o el interés que no pagás si evitás pedir un préstamo caro para otra cosa. La Es lo que rinde o cuesta una tasa de interés después de descontarle la inflación del mismo período: mide poder de compra ganado o perdido, no sólo pesos nominales. mide esa diferencia cuando lo único que te importa es no perder poder de compra —descuenta el rendimiento nominal por la inflación del período—, pero la inflación es sólo una tasa de referencia posible, no la única: si esa plata la ibas a tener rindiendo por encima de la inflación, o si te libera de un crédito caro, la tasa que importa es esa, no la del país en abstracto.

Esa es la idea que conviene tener clara antes de mirar cualquier número: las cuotas sin interés no son un beneficio fijo porque el comercio decidió ser generoso. Son un beneficio que depende de a qué tasa valorás vos tener esa plata en mano un poco más de tiempo, no de la tarjeta.

Un ejemplo con la cuenta completa

Vale la pena ver el mecanismo con un caso armado. Imaginá un producto de $100.000 pagadero en 6 cuotas sin interés, y que asumís —como supuesto hipotético para este ejemplo, no como un pronóstico de hoy— una tasa de referencia mensual constante del 2% (podría ser inflación esperada o el rendimiento de una inversión: la cuenta no cambia). Cada cuota, vencida a fin de cada mes, es de $16.666,67 ($100.000 dividido 6).

Para saber cuánto valen hoy esas seis cuotas futuras, cada una se descuenta por el número de meses que falta para pagarla: la del mes 1 se descuenta una vez, la del mes 6, seis veces. El factor de descuento del mes k es 1,02 elevado a la −k.

La cuenta, paso a paso
  • Factores de descuento (1,02^−k para k = 1 a 6): 0,9804 · 0,9612 · 0,9423 · 0,9238 · 0,9057 · 0,8880
  • Suma de los factores: 5,6014
  • Valor presente de las 6 cuotas: $16.666,67 × 5,6014 ≈ $93.357
  • Descuento de indiferencia: 1 − (5,6014 / 6) ≈ 6,64%

El resultado dice que, con esa tasa de referencia, pagar $100.000 en 6 cuotas sin interés te sale, en pesos de hoy, como si pagaras $93.357 de contado: un 6,64% menos que el precio de lista. Ese 6,64% es el descuento de indiferencia de este caso puntual —el mismo que calcula la calculadora, sólo que armado a mano acá para que veas de dónde sale—. Si el comercio te ofrece más de esa rebaja por pagar en efectivo, te conviene el contado; si te ofrece menos, o nada, te conviene financiar.

Cuándo "sin interés" no te regala nada

Todo lo anterior depende de un supuesto: que esa plata, para vos, vale más hoy que dentro de seis meses. Sacá ese supuesto por completo —sin inflación relevante y sin ningún destino que te rinda algo con esa plata— y el argumento se cae: los factores de descuento del ejemplo anterior quedan todos cerca de 1, la suma queda cerca de 6, y el descuento de indiferencia se acerca a cero. En ese escenario, un 2% o 3% de descuento por pagar en efectivo ya te conviene más que financiar, porque las cuotas casi no te están regalando nada: valen, en pesos de hoy, casi lo mismo que el precio de lista.

Hay dos advertencias más, menos financieras y más de sentido común, que conviene tener presentes:

Aviso Usar el cupo de la tarjeta para financiar una compra tiene un costo que no aparece en ningún cálculo de tasa: ese cupo deja de estar disponible para otra cosa —una urgencia, una compra mejor, otro plan en cuotas— durante todo el plazo. Si el cupo está justo, ese costo de oportunidad puede pesar más que cualquier diferencia de unos puntos porcentuales.

La otra es un fenómeno conocido del comercio minorista: nada impide que un precio de lista suba antes de anunciarse "en cuotas sin interés". Cuando eso pasa, el "sin interés" es real —las cuotas efectivamente no tienen recargo sobre ese precio—, pero el precio de partida ya no es el mismo que tendrías pagando de contado en otro lado. Vale la pena comparar el precio de lista contra otros comercios antes de dar por buena la comparación entre contado y cuotas de un mismo lugar.

El criterio queda en tu supuesto

Todo el cálculo de arriba depende de un número que vos elegís: la tasa mensual a la que valorás tener esa plata en mano durante el plazo de las cuotas. La calculadora usa por default la inflación esperada (vía el REM), porque es el proxy más simple y disponible, pero si tenés uno mejor —lo que te rendiría esa plata invertida, o lo que te ahorrás de un crédito caro— cargá ese en su lugar. Cambiá el supuesto y cambia el descuento de indiferencia, a veces bastante. Por eso no hay una respuesta única de "las cuotas sin interés convienen" o "no convienen": conviene cargar tu propio precio, tu propio plazo y tu propia tasa de referencia, y dejar que el número salga de ahí.

Glosario
TEM
Es la tasa efectiva de un mes: cuánto crece un capital en 30 días si los intereses capitalizan. Se usa para leer cuotas mes a mes y se anualiza a TEA elevándola a la doceava potencia.
tasa real
Es lo que rinde o cuesta una tasa de interés después de descontarle la inflación del mismo período: mide poder de compra ganado o perdido, no sólo pesos nominales.

Esto es material educativo, no asesoramiento financiero.